Yoga y Salud

El yoga es una práctica de autorregulación física, emocional, cognitiva y conductual cuyo objetivo es promover la serenidad mental y un estado de plenitud.

Crecimiento del yoga

En las últimas décadas ha experimentado un crecimiento extraordinario.

 

En Estados Unidos la práctica se triplicó en veinte años, pasando del 5 % en 2002 al 15,8 % en 2022 (estudio).

 

Datos en países europeos como España o Alemania indican resultados similares.

Entre 2000 y 2018 la investigación científica de yoga se ha multiplicado por diez (estudio).

Yoga en contextos sanitarios

La evidencia científica acumulada y la percepción generalizada de que el yoga mejora la salud física y mental han hecho que esta práctica haya empezado a ofrecerse y a recomendarse en entornos clínicos.

 

Un ejemplo son las Guías de Práctica Clínica oncológica de la Sociedad Americana de Oncología Clínica (ASCO), la Sociedad de Oncología Integrativa (SIO) y la National Comprehensive Cancer Network (NCCN), que actualmente recomiendan yoga para reducir la ansiedad, la depresión, la fatiga, el dolor, las disfunciones cognitivas asociadas a la enfermedad, las náuseas y los vómitos, así como para mejorar el estado de ánimo, la función sexual, la calidad de vida y el insomnio en personas con cáncer (estudio, estudio, estudio).

 

Entre 2002 y 2022 el yoga fuera la práctica complementaria con mayor crecimiento para la gestión del dolor (estudio). Una prueba de la percepción global del yoga como herramienta de autorregulación física y mental.

76 de los 100 mejores hospitales del mundo ofrecen o recomiendan yoga actualmente (1).

En 2023 el yoga empezó a ofrecerse de forma sistemática en hospitales españoles.

 

El primero de ellos fue el Hospital del Mar, con un programa anual y gratuito para personas con cáncer. Este hecho representó un importante hito personal, puesto que me permitió materializar una iniciativa visualizada e impulsada varios años atrás. De forma extraordinaria coincidió con la presentación de “Yoga para alejarnos del dolor” junto al Dr. Joan Albanell, jefe del Servicio de Oncología Médica y prologuista del libro, que tuvo lugar en el mismo hospital.

 

Un evento que tuvo una amplia repercusión mediática, en medios como Telecinco, TV3, RNE, La Vanguardia o La Razón, y que representó la realización de un sueño: difundir y expandir el yoga a personas con distintas enfermedades y condiciones de salud.

Un fenómeno creciente: aumento de las enfermedades no transmisibles (ENT) y las condiciones de salud mental

Las principales enfermedades crónicas (enfermedades cardiovasculares, diabetes, enfermedades respiratorias y cáncer) –también llamadas enfermedades no transmisibles (ENT)– han aumentado significativamente en las últimas décadas, causando un gran impacto en los individuos y sistemas sanitarios.

La carga mundial de las enfermedades no transmisibles pasó del 50,2 % en 1990 al 60 % en 2021 (GBD 2021). Están asociadas, en gran parte, a factores de riesgo modificables que pueden prevenirse.

En España conllevan el 80% del coste sanitario (informe).

 

En el caso del cáncer, estimaciones a nivel mundial indican que el número de casos aumentará de 19,3 millones en 2020 a 30,2 millones de casos nuevos al año en 2040 (informe).

 

El estrés crónico es otro fenómeno creciente y vinculado a estas condiciones. Entre otras cosas, incrementa la mayoría de los problemas clínicos, intensifica el dolor, crea inflamación en el cuerpo y reduce la actividad del sistema inmune. A su vez, promueve la depresión y la ansiedad, condiciones también crecientes que actualmente lideran las causas de incapacidad en el mundo (artículo).

En este escenario, el yoga se convierte en una herramienta natural, no tóxica, low cost, sostenible, puede ser practicado por personas de todas las edades y condiciones y que, como demuestra un programa de yoga implementado en el National Health Service (NHS) del Reino Unido (estudio), comporta un retorno positivo a la inversión.

 

Abundante literatura científica demuestran cómo la práctica regular de yoga previene problemas de salud física y mental, mejora el bienestar global, promueve una mayor autonomía en la gestión de la propia salud y reduce costes al sistema sanitario.

El yoga, entre otras cosas:

 

Reduce el estrés, el miedo, la ansiedad y la depresión, favoreciendo estados de mayor calm y bienestar.


Activa la respuesta de relajación del organismo, favoreciendo la regulación del sistema nervioso autónomo, especialmente la actividad parasimpática y vagal.


Fortalece y flexibiliza la mente, reduciendo el catastrofismo, los pensamientos negativos y la rumiación y favoreciendo una percepción más positiva.


Mejora el estado de ánimo, la autoestima y el bienestar general.


Fomenta la autoconsciencia somática, educándonos en la experiencia de equilibrio y calma y facilitando la identificación de síntomas potencialmente problemáticos.


Reduce el dolor y la discapacidad asociada y mejora la función física.


Fortalece y flexibiliza la musculatura y las articulaciones, reduciendo la rigidez y el dolor articular y mejorando el rango de movimiento.


Reduce la fatiga y aumenta el vigor y la vitalidad.


Mejora el sueño y reduce el insomnio y, en determinados casos, la necesidad de medicación asociada.


Contribuye a mejorar la salud cardiovascular.


Puede contribuir a regular procesos inflamatorios y favorecer la función inmunitaria.


Puede reducir los síntomas asociados al estrés postraumático.


Aumenta la sensación de control sobre la propia salud y la propia vida.


Mejora la calidad de vida y el bienestar físico y emocional.


Promueve la salud del cerebro, ejerciendo un efecto neuroprotector